Los cinco hallazgos principales de la diligencia debida jurídica en las operaciones de M&A en los Países Bajos | N.º 1 Cláusulas de cambio de control

Los cinco hallazgos principales de la diligencia debida jurídica en las operaciones de M&A en los Países Bajos | N.º 1 Cláusulas de cambio de control

Acerca de esta serie: Los cinco hallazgos principales de la diligencia debida jurídica en las operaciones de M&A en los Países Bajos
En el dinámico panorama de fusiones y adquisiciones (M&A) en los Países Bajos, la investigación de diligencia debida jurídica sigue siendo una de las fases más críticas de cualquier operación. Durante esta fase, se verifica minuciosamente la información facilitada por el vendedor, se identifican los posibles riesgos y se determina –y en ocasiones se revisa en profundidad– el valor de la operación. Un proceso exhaustivo de diligencia debida no solo protege al comprador al identificar los riesgos y definir estrategias de negociación, sino que también beneficia al vendedor y a la empresa objetivo al aclarar las obligaciones, identificar mejoras operativas y armonizar las expectativas.

Este artículo es el primero de una serie de cinco partes sobre los cinco hallazgos principales de la diligencia debida jurídica en las operaciones de M&A en los Países Bajos. Para esta serie, hemos llevado a cabo un análisis en profundidad de los informes de diligencia debida de nuestras recientes operaciones de M&A en los Países Bajos y hemos identificado los cinco hallazgos principales de la diligencia debida jurídica. Cada artículo de la serie analiza en detalle uno de estos hallazgos, así como otros temas relacionados.

Resumen del artículo: Cláusulas de cambio de control en las operaciones de M&A en los Países Bajos
En este primer artículo, nos centramos en las cláusulas de cambio de control, uno de los aspectos que más se suelen subestimar en la diligencia debida contractual. Las cláusulas de cambio de control pueden parecer algo rutinario a primera vista, pero a medida que avanzan las operaciones, suelen revelarse como puntos de riesgo críticos que pueden afectar a las relaciones contractuales de la empresa objetivo, a su continuidad e incluso al cierre de la operación. Para que el proceso de M&A se desarrolle sin contratiempos, es fundamental comprender no solo dónde aparecen estas cláusulas, sino también cómo influyen en el apalancamiento, en los plazos de la operación y en el comportamiento de las contrapartes.

Este artículo analiza el contenido y las repercusiones de la cláusula de cambio de control en la legislación neerlandesa y concluye con nuestros cinco consejos principales para revisarlas.

¿Qué es una cláusula de cambio de control?
Una cláusula de cambio de control se activa cuando se produce un cambio significativo en la propiedad o la dirección de una empresa objetivo a raíz de una fusión, una adquisición o un cambio en la estructura de gobierno de dicha empresa. En tal caso, pueden activarse determinados derechos y obligaciones en virtud de la cláusula de cambio de control. Por lo general, estas cláusulas pueden otorgar a una de las partes del contrato (por ejemplo, un cliente, un proveedor, un financiador o el arrendador de la empresa objetivo) el derecho a:

  • ser informado del cambio de control previsto sobre la empresa objetivo;
  • rescindir, modificar o renegociar, de forma inmediata o bajo determinadas condiciones, el contrato subyacente con la empresa objetivo; o
  • dar su consentimiento previo (por escrito), sin el cual el contrato subyacente con la empresa objetivo puede rescindirse.

Además, una cláusula de cambio de control suele imponer a la empresa objetivo la obligación de informar a la parte contratante correspondiente u obtener su consentimiento previo (por escrito) con el fin de garantizar el cumplimiento continuado del contrato subyacente.

Al revisar los contratos en el marco de una investigación de diligencia debida, suelen destacarse las cláusulas de cambio de control que figuran en los contratos con los clientes clave. A primera vista, estas cláusulas pueden parecer meras fórmulas estándar, pero en el contexto de una adquisición pueden traducirse en diversos tipos de riesgos transaccionales, como la posible pérdida de un contrato clave, la necesidad de renegociar condiciones favorables, retrasos en el cierre de la operación o un impacto negativo en el valor de la empresa objetivo tras la adquisición.

Repercusiones de las cláusulas de cambio de control en las operaciones de M&A en los Países Bajos
Tanto desde el punto de vista del comprador como del vendedor, la presencia de cláusulas de cambio de control en los contratos mercantiles de la empresa objetivo puede tener un impacto significativo en el desarrollo –y, en ocasiones, incluso en la viabilidad– de una operación de M&A. Estas cláusulas, que otorgan a las contrapartes de la empresa objetivo derechos que se activan ante cambios en la propiedad o el control, introducen un elemento de dependencia de terceros en la operación. Si se requiere el consentimiento de un tercero, esto puede retrasar los plazos de la operación.

Más allá de los plazos, las cláusulas de cambio de control también pueden plantear cuestiones de carácter comercial y de confidencialidad. En la práctica, es posible que ninguna de las partes desee informar a las contrapartes de la operación inminente, especialmente en un mercado competitivo. Esto también es relevante cuando la relación comercial subyacente reviste importancia estratégica para la empresa objetivo o depende de la confianza personal entre los equipos directivos de las partes implicadas.

Analizaremos en profundidad las implicaciones de las cláusulas de cambio de control desde la perspectiva de (1) la empresa objetivo, (2) el comprador y (3) el vendedor.

  1. Perspectiva de la empresa objetivo
    Desde el punto de vista de la empresa objetivo, el hecho de no obtener el consentimiento de un tercero para una operación puede afectar no solo a la operación en sí, sino también a la posición de la empresa en el mercado. Obtener este consentimiento del tercero en cuestión supone un delicado equilibrio, sobre todo si la actividad de la empresa objetivo depende en gran medida del contrato comercial que contiene la cláusula de cambio de control. Revelar una operación pendiente puede llamar la atención de la otra parte del contrato sobre derechos contractuales que podría hacer valer para sacar partido de su posición contractual, negociar mejores condiciones o, tal vez, replantearse la relación en su conjunto.

    Todo esto puede tener un impacto enorme en la actividad de la empresa objetivo y, como consecuencia, afectar a su valor, incluso si finalmente no se lleva a cabo la operación. Por lo tanto, abordar estas cuestiones requiere no solo una estrategia jurídica sólida, sino también una estrategia de comunicación bien planificada con las contrapartes, lo que puede implicar un diálogo temprano para gestionar las expectativas y proteger las relaciones clave.
     
  2. Perspectiva del comprador
    Desde el punto de vista del comprador, hay mucho en juego cuando se incluyen cláusulas de cambio de control en los acuerdos clave con clientes, proveedores o de licencias. El riesgo para la continuidad del negocio surge si una contraparte clave ejerce sus derechos de cambio de control en la fase posterior al cierre. Este riesgo puede extenderse más allá del comprador y de la propia empresa objetivo, ya que la pérdida de un contrato clave puede afectar negativamente a todo el grupo del comprador, especialmente cuando la adquisición tiene por objeto reforzar el grupo en su conjunto.

    Por consiguiente, durante el proceso de diligencia debida, se recomienda al comprador que evalúe si los acuerdos pertinentes son esenciales para las operaciones de la empresa objetivo y, en caso afirmativo, que plantee estos hallazgos sin demora al vendedor. Si la continuidad de las prestaciones derivadas de un contrato tan importante depende de la obtención del consentimiento de la contraparte, el comprador suele insistir en que esto sea una condición suspensiva del cierre, de modo que la operación no pueda completarse hasta que se haya obtenido el consentimiento necesario. Esto protege al comprador de adquirir una empresa que, nada más cerrarse la operación, podría perder un contrato clave o una fuente de ingresos fundamental.
     
  3. Perspectiva del vendedor
    Para el vendedor, es igualmente importante conocer con antelación y gestionar de forma proactiva las cláusulas de cambio de control. Identificar y abordar de forma proactiva estas cláusulas antes de iniciar un proceso de venta puede evitar sorpresas desagradables durante la negociación y proteger el valor de la operación.

    Un comprador que detecte un riesgo de rescisión en un contrato clave puede solicitar una reducción del precio, exigir garantías adicionales o incluso cancelar la operación. Por el contrario, un vendedor bien preparado que ya haya mitigado estos riesgos –por ejemplo, obteniendo los consentimientos necesarios con antelación o solicitando a las contrapartes que aclaren su postura– demuestra control y transparencia. Esto ayuda a mantener el impulso, a conservar la confianza del comprador y, en última instancia, contribuye a que el proceso de negociación y la operación se desarrollen con mayor fluidez.

Conclusión principal: Las cláusulas de cambio de control no son meras disposiciones técnicas; pueden influir directamente en la valoración, los plazos de la operación y la seguridad de su ejecución. Identificarlas y abordarlas en una fase temprana del proceso de M&A es beneficioso tanto para los compradores como para los vendedores.

Este artículo también pretende llamar la atención de los abogados especializados en contratos mercantiles: aunque las cláusulas de cambio de control suelen considerarse fórmulas estándar, puede merecer la pena negociar cuidadosamente sus términos y condiciones, sobre todo cuando se exige un requisito de consentimiento.

Los cinco consejos principales: cláusulas de cambio de control en las operaciones de M&A en los Países Bajos

  1. No tratar las cláusulas de cambio de control como fórmulas estándar: evaluar cada cláusula individualmente, incluyendo las posibles consecuencias jurídicas y comerciales, en el contexto de la operación, la empresa objetivo, el sector en el que opera y la posición de las partes en el mercado de dicho sector.
  2. Priorizar contratos clave: centrar el análisis de diligencia debida jurídica en los acuerdos que generan ingresos, que revisten importancia estratégica o que son fundamentales desde el punto de vista operativo, especialmente si la operación se realiza con plazos ajustados.
  3. Equilibrar confidencialidad y plazos: planificar cuidadosamente cuándo y cómo se informa a las contrapartes para evitar violaciones de la confidencialidad y problemas comerciales.
  4. Tener en cuenta las condiciones suspensivas: si se requiere el consentimiento de una contraparte clave, incluirlo como condición suspensiva (opschortende voorwaarde) para el cierre.
  5. Preparar todo con antelación: obtener el consentimiento de la contraparte suele llevar más tiempo del previsto. La identificación temprana y la mitigación de los riesgos relacionados con el cambio de control pueden aumentar la seguridad y mejorar el resultado de la operación.

¿Necesita asesoramiento sobre las cláusulas de cambio de control en el marco de la legislación neerlandesa?
¿Quiere determinar si una situación concreta constituye un caso de cambio de control según la legislación neerlandesa o comprender las implicaciones jurídicas de una cláusula de cambio de control en sus contratos? Puede ponerse en contacto con Friederike Henke, Deniz Xinyi Bussing u otro de nuestros expertos del departamento de Corporate M&A (Fusiones y adquisiciones corporativas), que estarán encantados de asesorarle y ofrecerle orientación personalizada sobre este tema.

Siga atento: En la próxima parte de nuestra serie «Los cinco hallazgos principales de la diligencia debida jurídica en las operaciones de M&A en los Países Bajos», analizaremos los aspectos que suelen activar alertas en los estatutos sociales neerlandeses (statuten).