Aplicación
La última lista de materias primas fundamentales contiene 34 materias primas fundamentales, 17 de las cuales se consideran materias primas fundamentales estratégicas. Las materias primas fundamentales son estratégicas en términos de importancia, crecimiento de la demanda y dificultad para aumentar la producción. Algunos ejemplos son el aluminio, el litio, el cobre, el silicio, el titanio, el cobalto y el níquel.
Para reducir la dependencia de terceros países a la hora de acceder a las materias primas fundamentales, la UE estableció los siguientes objetivos para 2030:
Para lograrlo, la UE aumentará las actividades comerciales, incluido el establecimiento de un Comité Europeo de Materias Primas Fundamentales, que supervise la ejecución y coordinación de medidas estratégicas. Esto incrementará la presión sobre la industria minera y de procesamiento para que aumenten sus capacidades de producción europeas. Además, la Comisión y el Comité podrán reconocer los proyectos relativos a las materias primas fundamentales estratégicas. Las empresas o proyectos involucrados podrán beneficiarse de apoyo para asistencia financiera, y de plazos reducidos para obtener permisos. Por ejemplo, los proyectos mineros estratégicos deberán recibir permisos en un plazo de 27 meses, y las instalaciones de procesamiento y reciclaje en un plazo de 15 meses.
En otras partes, para mejorar la resiliencia, la Ley establece un seguimiento crítico de la cadena de suministro de materias primas fundamentales y pruebas de resistencia, impone obligaciones de preparación ante riesgos a las grandes empresas de tecnología, y coordina las existencias estratégicas. Además, obliga a los países de la UE a mejorar la recogida y el reciclaje de residuos ricos en materias primas fundamentales, incentivando iniciativas de reciclaje a gran escala, y autorizando a la Comisión para establecer normas para la evaluación de la huella ambiental. Los Estados miembro de la UE también deberán establecer un punto de contacto para procesar las solicitudes de permisos, teniendo los proyectos estratégicos la prioridad.
La industria manufacturera y los productores finales afrontarán el impacto de una mayor demanda de materiales reciclados y de origen nacional.
Las grandes empresas con sede en la UE deberán evaluar los riesgos de la cadena de suministro, y desarrollar estrategias para las interrupciones del suministro, centrándose en los derechos laborales, los derechos humanos y la protección del medio ambiente. Se anima a las empresas a que cartografíen su dependencia de las materias primas fundamentales, se pongan en contacto con los proveedores, e inviertan en investigación y desarrollo de prácticas sostenibles y soluciones de energía renovable. Las empresas tendrán que anticiparse y estar preparadas para cumplir con los marcos establecidos por la Ley.
La Ley actual no es lo suficientemente detallada. Todavía se debe determinar si las materias primas fundamentales recicladas deben proceder de productos al final de su vida útil o también pueden ser residuos de fabricación. Y, las materias primas fundamentales recicladas ¿cuentan como «extraídas en la UE» y contribuyen a cumplir el parámetro de referencia de la minería?
Aunque las medidas de aplicación detalladas por parte de los Estados miembro, según la Ley, pueden llevar algún tiempo, las empresas y los inversores en las industrias mineras, de procesamiento y de fabricación no deberían esperar a prepararse para los importantes efectos que la Ley puede tener en sus negocios en un futuro (próximo).